Gerardo González. En recorrido por varias recuperadoras de Los Teques que funcionan como micro empresas dedicadas a la compra y venta de desechos sólidos reciclables, sus encargados refirieron que están a punto de clausurar sus negocios debido a lo poco rentable que resultan.
Giovanni Rodríguez, del punto de recolección en La Matica, explicó cómo funciona el negocio.“Compramos a los camiones recolectores y a personas particulares materiales clasificados y específicos por kilo, que luego son revendidos en empresas empaquetadoras de Aragua”.
El precio se cancela por kilogramo y dependiendo del material, por ejemplo, aluminio a Bs. 3,5, plástico a Bs. 0,20 y el cobre chatarra a Bs. 30. Las baterías de carros se pagan a Bs. 20 cada una. “Estos desechos abundan en las calles, casas y empresas”, indicó.
“Cerramos hace un mes porque las pérdidas son más que las ganancias. Primero desaparecieron la posibilidad de reciclar vidrio, luego el cartón y ahora ya no hay quien traiga ni latas; en esas condiciones esta empresa familiar acordó cerrar”, refirió Ángelo González, administrador de una recuperadora en La Cascarita.
Cierre de empresas multinacionales afectó recuperadoras
La receptoría de vidrios que quedaba en la avenida Cisneros Bertorelli cerró hace dos años. Rodríguez achacó la crisis de este sector a la desaparición de numerosas empresas trasnacionales que funcionaban en el país.
“La industria venezolana casi no recicla, la fábrica de papel Mampa no compra cartón desde que fue expropiada y nuestros mejores clientes eran compañías extranjeras. Por ejemplo, antes se reciclaba el cartón que era vendido en Aragua a una empresa colombiana que fabricaba conglomerado, un material que se usa para hacer muebles y se semeja a la madera, pero hace tres años clausuraron”.
Agregó que otros materiales desaparecieron de las recuperadoras. “Quedan pocas embotelladoras de vidrios en el país, pues ahora los refrescos, jarabes, la mayonesa, mermeladas, casi todo se envasa con plástico a raíz de una ley antiecológica que determinó que el vidrio es un material potencialmente peligroso”.
Recoge latas en peligros de extinción
Los llamados recoge latas, conocidos también como vikingos, en un buen día se ganan hasta Bs. 70 vendiendo desechos en las receptorías. El micro empresario Giovanni Rodríguez dijo que este grupo está a punto de desaparecer. “Hace un año, hacían colas para vender materiales, pero –lamentablemente- a todos los han matado porque muchos están alcoholizados o consumen drogas, mantienen peleas callejeras. Sólo dos vienen a diario”.
Alejandro Villegas (55), "vikingo", corroboró esta grave situación. “Vivo en Los Barriales, me vine a pie hasta la recuperadora de La Matica con una plancha y latas. Se me han muerto varios panas, la gente se molesta con ellos y los aniquilan”. Rodríguez estimó que “ha bajado mucho el reciclaje, pero si el gobierno le pusiera empeño a este negocio nos ayudaría y no habría tanta basura en la calle”./GG/at/Foto: Jezreel Altuve



