El equipo de José Mourinho quedó emparejado en el “grupo de la muerte” de la Liga de Campeones, mientras que el Barcelona fue favorecido en el sorteo.
La largada de la liga española despierta más atención tras el campeonato mundial ganado por la selección, pero hay un detalle que sigue intacto: el título volverá a ser un mano a mano entre el Real Madrid y el Barcelona.
El experimento galáctico en su segunda parte de la pasada temporada no le redituó un solo trofeo al Real Madrid, así que el presidente Florentino Pérez prefirió esta vez conseguirse un nuevo entrenador: José Mourinho.
Además del portugués, llegaron el extremo argentino Ángel Di María, los centrocampistas alemanes Mesut Oezil y Sami Khedira y el defensor Ricardo Carvalho.
Con Kaká fuera por lesión hasta diciembre, Oezil y el juvenil Sergio Canales se perfilan para ser los acompañantes de Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín en el ataque. El Barcelona, por su parte, puede presumir de contar con ocho jugadores de la selección que en julio ganó el Mundial tras el fichaje del goleador David Villa.
Los seguidores del Barcelona confían que Pep Guardiola siga exprimiéndole el jugo a la cantera del club tras las salidas de Yaya Touré, Rafael Márquez y Dmytro Chygrynskiy. Bojan Krkic pinta para tener un papel más preponderante en el ataque a costa de Zlatan Ibrahimovic, quien, más pronto que tarde, podría pasar al Milan.



