El plantel actualmente no cuenta con una bomba de agua que envíe el recurso hídrico a los pisos superiores debido a que se dañó; es por eso que los estudiantes sólo pueden usar los baños de la planta baja.
La psicopedagoga de la institución, Argelia López, aclaró que el reacomodo de las actividades escolares fue avalado por los padres, madres y representantes y trabajarán de esa manera hasta que la Dirección de Educación resuelva el problema.
Por su parte, la profesora Eucredia Morles afirmó que la situación ha llevado a que por medio de tobos saquen el agua del tanque para llevarla al comedor y hacer el mantenimiento de las demás áreas, poniendo en riesgo la vida de la persona que haga eso ya que puede caer dentro del tanque y ahogarse.
La docente Ivett Castro, del turno de la mañana, acotó que la escuela “tiene dos bombas de agua pero una de ellas se averió hace unos años por lo que sólo funcionaba una, la cual colapsó hace algunas semanas.”
Según los maestros, la problemática la viene atendiendo el gobierno regional, pero no le ha dado la celeridad requerida, lo que pone en riesgo la salud de los 400 niños y niñas que ven clases allí.



