Por Thaís Oquendo
Al descontento existente en los Bomberos de Miranda por las deudas que tiene el ejecutivo regional con sus funcionarios, están sumados los efectivos de Protección Civil, quienes nos han hecho llegar diversas denuncias sobre acoso y hostigamiento, en definitiva, una práctica del candidato de la MUD y de quienes pesa actualmente la responsabilidad de dirigir el gobierno de esta entidad.
Tenemos pruebas de situaciones irregulares en esta institución, que por cierto está de aniversario y nos parece una burla celebrarlo, como el retraso de hasta tres años en los pagos de bonos vacacionales, un hecho insólito tomando en cuenta que este ha sido el gobernador que más ha recibido recursos por vía del Situado Constitucional y al cual se le ha aprobado mayor cantidad de créditos adicionales, sobre todo en lo que al pago de los trabajadores se refiere.
Otra irregularidad particular se refiere a la programación mensual de cursos de hasta 48 horas corridas, a los cuales los obligan a asistir en sus días de descanso, pese a que son trabajadores que cumplen guardias de 24 horas. Para rematar, por órdenes del director Víctor Lira, cada quien está en el deber de costear sus gastos de alimentación y pernocta. Nos preguntamos, ¿es que acaso el Clebm no ha aprobado los recursos para garantizar que estos mal llamados “cursos internacionales”, que no son más que cursos de primeros auxilios realizados en los Valles del Tuy, incluyan viáticos, alimentación e instalaciones dignas para los funcionarios?. ¿Dónde están los reales?.
Una denuncia publicada en este diario, el pasado 23 de junio, habla de “hostigamiento en PC- Miranda”, ciertamente, la directiva obliga a los uniformados de este organismo, mediante la firma de memorandos, a cumplir “reglas” como portar correctamente el uniforme, pero hace más de un año no los dotan con la indumentaria requerida, y muchos carecen de recursos económicos para adquirirla.
Tampoco pueden utilizar sus celulares en horas de trabajo, pero sí les exigen mantenerlos encendidos después de sus jornadas por si resulta alguna emergencia. Les eliminaron los dormitorios, el gimnasio y el comedor, por cierto, a consecuencia de este último, deben consumir sus alimentos hacinados en la cocina de la institución.
Otras denuncias se refieren a las limitaciones para permisos de estudio, no les pagan jornadas especiales, viáticos ni bonos nocturnos; tampoco les han cancelado el fideicomiso; pero además les descuentan el Fondo de Ahorro Obligatorio para la Vivienda (FAOV) y no aparecen en ninguna institución bancaria, sin contar con que cada uno aporta el Seguro Social cuando PC- Miranda tiene una deuda de Bs. 1.154.42,30.
No entendemos cómo el director Lira habla de un seguro de HCM del cual gozan los efectivos de PC, cuando uno de ellos requiere de una electromiografía por haber sufrido un accidente laboral, en el año 2010, y ha tenido que ir a varios hospitales por no contar con los recursos económicos necesarios. Además, este funcionario dejó de percibir desde entonces su salario y bono de alimentación.
Se desata el huracán Chávez. Ayer la tropa del Comando de Batalla Carabobo salió a la calle con un objetivo: garantizar la aplastante victoria del 7 de octubre. El pueblo organizado ratificará entonces que no hay vuelta atrás, que no hay otro modelo país posible sino el de inclusión, humanidad, amor y justicia social para todos por igual.
Desde ya todos los que quieren patria van de la mano del máximo líder de la Revolución Bolivariana, el huracán original y no una pobre imitación de la derecha, una revolución que trasciende fronteras, que ha servido de ejemplo para nuestra región y se demuestra con hechos como nuestra adhesión plena al Mercosur.
Así anda la MUD. La angustia comienza a respirarse en la Mesa de la Unidad, pues la posibilidad de que Capriles Radonski rompa los acuerdos del parapeto interno, tal como lo hizo Pablo Pérez en el Zulia, es cada vez más inminente.
Los números no le dan para ganar las presidenciales, así que Ocariz aparentemente quedará como novia de pueblo, es decir, “vestido y alborotado”. Luego de haber abandonado la gobernación hace más de tres años, Capriles volvería para no perder el chivo y el mecate. El descontento del resto de los partidos es aún más creciente con este escenario.



